La ansiedad

Vista general

Si hay un pasaje bíblico que nos viene a la mente al oír las palabras ansiedad o ansioso, casi con certeza es Filipenses 4:6: «Por nada estén afanosos; más bien, presenten sus peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias».

El término griego que aquí se traduce como «estar afanosos» es merimnao. En otros pasajes de la Biblia, puede tener connotaciones tanto negativas como positivas. Su significado es, por tanto, más amplio de lo que podríamos pensar a primera vista.

«No se afanen»

Otro pasaje en el que aparece merimnao, y que quizá recordemos cuando alguien nos dice que siente ansiedad o preocupación, se encuentra en el Evangelio de Mateo:

Mateo 6:25–34

«Por tanto les digo: No se afanen por su vida, qué han de comer o qué han de beber; ni por su cuerpo, qué han de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Miren las aves del cielo, que no siembran ni siegan ni recogen en graneros; y su Padre celestial las alimenta. ¿No son ustedes de mucho más valor que ellas? ¿Quién de ustedes podrá, por más que se afane, añadir a su estatura un milímetro? ¿Por qué se afanan por el vestido? Miren los lirios del campo, cómo crecen. Ellos no trabajan ni hilan; pero les digo que ni aun Salomón, con toda su gloria, fue vestido como uno de ellos. Si Dios viste así la hierba del campo, que hoy está y mañana es echada en el horno, ¿no hará mucho más por ustedes, hombres de poca fe?

«Por tanto, no se afanen diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos cubriremos?”. Porque los gentiles buscan todas estas cosas, pero el Padre de ustedes que está en los cielos sabe que tienen necesidad de todas estas cosas. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Así que, no se afanen por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su propio afán. Basta a cada día su propio mal».

Otros usos del término griego

En 1 Corintios 7, la congregación parece haber estado sometida a una grave amenaza externa, ya fuera la persecución o la percepción de que el fin de los tiempos era inminente.

En ese contexto, el apóstol Pablo empleó merimnao y amerimnos —traducidos en la Nueva Traducción en inglés (NET) como “preocupado” y “libre de preocupación”, respectivamente—para señalar que casarse quizá no siempre fuera la mejor opción. Advirtió que, en aquellas circunstancias, las responsabilidades matrimoniales podían distraer a hombres y mujeres de su dedicación a Dios. Él quería que tuvieran la mayor libertad posible para servir a Dios:

1 Corintios 7:32–35

«Quisiera, pues, que estuviesen libres de ansiedad. El no casado se preocupa de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor; pero el casado se preocupa de las cosas de la vida, de cómo ha de agradar a su esposa, y su atención está dividida. La mujer no casada, o soltera, se preocupa de las cosas del Señor, a fin de ser consagrada tanto en cuerpo como en espíritu. En cambio, la casada tiene cuidado de las cosas de la vida, de cómo ha de agradar a su esposo. Esto digo para su provecho; no para ponerles restricción, sino para que vivan honestamente, atendiendo al Señor sin impedimento».

Aquí, el término expresa la idea de ocuparse de algo de una manera que puede dividir la atención. No es que ese cuidado sea malo en sí mismo, sino que podría distraer a la persona y apartarla de Dios.

Más adelante, Pablo emplea merimnao para describir el interés de Timoteo por los hermanos de Filipos:

Filipenses 2:19–20

«Espero en el Señor Jesús enviarles pronto a Timoteo para que yo también me reanime al saber de su estado; pues no tengo a nadie que se interese por ustedes con tanto ánimo y sinceridad».

En este caso, el término describe un interés sincero por el bienestar de los demás.

Conclusión

En el contexto de Mateo 6 y Filipenses 4, merimnao se refiere a la falta de fe en que Dios proveerá lo necesario para la vida diaria. La respuesta a esta clase de preocupación consiste en presentar nuestras dificultades ante Dios y confiar en que él las resolverá conforme a su voluntad.

Es evidente que ese no es el sentido del término en Filipenses 2, donde tiene una connotación positiva: ofrece un modelo del cuidado que los seguidores de Cristo deben mostrarse unos a otros.

Asimismo, sería un error equiparar merimnao con lo que hoy entendemos por ansiedad clínica o trastornos de ansiedad, que constituyen problemas reales de salud mental. La Biblia no aborda directamente la ansiedad clínica, y sería inexacto atribuir definiciones o implicaciones médicas a cualquiera de los usos de merimnao. Del mismo modo, citar Mateo 6 y Filipenses 4 para decirle a una persona con ansiedad clínica que simplemente no debe sentirse ansiosa sería aplicar esos pasajes de manera equivocada.