La vida después de la muerte
Contents
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1. Vista general2. Concepciones acerca de la vida después de la Muerte3. ¿Tenemos un Alma Inmortal?4. El Cielo y el Infierno5. Resurrección(es)6. Más Sobre el Juicio
Vista general
La muerte es una parte inevitable de nuestra experiencia de vida. La búsqueda de la humanidad por prolongar la vida mediante diversos métodos es testimonio de un deseo aparentemente innato de superar nuestras limitaciones. Los avances médicos, la bioingeniería y la criogenia reflejan nuestra dificultad para aceptar el inevitable final de la vida.
Incluso simples giros lingüísticos nos recuerdan que la muerte es algo que nos cuesta entender. La expresión común «pasó a mejor vida» es un eufemismo que se utiliza a menudo en las culturas occidentales cuando alguien fallece. Como explican los expertos en lingüística Keith Allan y Kate Burridge, «muchos pueblos han considerado la muerte como el comienzo del viaje del alma al más allá, y han enterrado a sus muertos con todo tipo de parafernalia... para ayudarles en el camino. En consecuencia, la muerte se representa a menudo de forma eufemística como un viaje a un lugar mejor para el alma de la persona fallecida. Las metáforas que surgen de esta noción incluyen partir, irse, fallecer, pasar, pasar a mejor vida, cruzar y llegar al lugar de descanso final» (Palabras prohibidas: tabúes y censura del lenguaje).
Independientemente de las palabras que se utilicen, la creencia en una vida después de la muerte es común en la mayoría de las culturas y tradiciones. Incluso para las personas que no son religiosas o que no creen activamente en una vida después de la muerte, el lenguaje coloquial para referirse a la muerte transmite sutilmente la antigua idea de que debe haber algo más allá de ella. El mismo tema ha resonado en las tradiciones culturales y religiosas a lo largo de los siglos en diversas formas, algunas de las cuales veremos aquí. A continuación, examinaremos lo que dice la Biblia sobre la experiencia humana posterior a la vida.
Concepciones acerca de la vida después de la Muerte
Algunos de los primeros conceptos documentados sobre lo que ocurre después de la muerte provienen de los Egipcios, quienes creían que el alma inmortal abandona el cuerpo físico al morir para continuar la vida en otra existencia. Pero el tema recurrente del alma inmortal es constante a lo largo de muchas épocas y culturas.
Una pintura egipcia que representa una «barcaza solar» que transporta al rey resucitado por los cielos con el dios del sol Ra.
Manuel Velasco, iStock
Los conceptos occidentales sobre el más allá están muy influenciados por la filosofía de Platón, quien proponía que la conciencia humana era un alma inmortal atrapada en un cuerpo físico. Los griegos sostenían que, en el estado físico, las almas anhelan inconscientemente escapar del cuerpo y del reino físico, y que al morir, el alma regresa al reino espiritual donde se originó.
En algunas tradiciones Cristianas e Islámicas modernas, un alma inmortal puede ir a un lugar de espera para el juicio final y la asignación al cielo (paraíso) o al infierno (castigo). Otros sostienen que el alma va directamente al cielo o al infierno al morir.
El Judaísmo ha adoptado diversos conceptos sobre la vida después de la muerte. Las ideas judías modernas, también influenciadas por la filosofía griega, incluyen un alma inmortal que abandona el cuerpo tras la muerte.
Conceptos alternativos sobre la vida después de la muerte se basan en otras tradiciones religiosas. El Budismo y el Hinduismo, por ejemplo, enseñan la reencarnación, mientras que muchas culturas indígenas abrazan la creencia de que, después de la muerte, la vida se reincorpora al mundo natural con los espíritus de sus antepasados. Algunos que no se identifican con la espiritualidad se apoyan en conceptos como la teoría de la simulación para comprender la muerte y la vida después de esta, mientras que la postura atea abarca una amplia gama de ideas, la mayoría de las cuales aceptan un final completo de quiénes y qué somos en esta vida.
Las representaciones de la vida después de la muerte también se encuentran en el arte y la cultura. Películas y series de televisión como Ghost y El sexto sentido, y The Good Place y Ghosts (versiones estadounidense y británica de la misma serie) ilustran el concepto del alma inmortal.
Con estas ideas en mente, exploraremos la vida después de la muerte a través del prisma de la Biblia como una narrativa completa que explica el propósito de la humanidad.
En el libro bíblico de Eclesiastés, el autor reflexiona sobre el hecho de que Dios creó a los seres humanos con un sentido de la eternidad, pero sin una comprensión completa de lo que implica.
Eclesiastés 3:11 (RVA-2015)
Todo lo hizo hermoso en su tiempo; también ha puesto eternidad en el corazón de ellos, de modo que el hombre no alcanza a comprender la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.Comencemos con las Escrituras hebreas para arrojar luz sobre lo que sucede cuando morimos.
¿Tenemos un Alma Inmortal?
De manera transversal a las tradiciones religiosas, el concepto más comúnmente compartido sobre la vida después de la muerte es el de un alma inmortal. ¿Apoya la narrativa bíblica esta idea?
Génesis 2:7 (RVA-2015)
Entonces el SEÑOR Dios formó al hombre del polvo de la tierra. Sopló en su nariz aliento de vida, y el hombre llegó a ser un ser viviente. [Hebreo: nephesh].La palabra nephesh se utiliza de diversas maneras a lo largo de las Escrituras hebreas y con una variedad de significados, pero en el contexto de Génesis 2:7, el término «ser viviente» es el que más se acerca al significado pretendido.
De Vida en Vida
Varias religiones importantes enseñan hoy de la inmortalidad del alma, aunque cada uno pone su punto de vista en la idea.
Aunque no hay referencias a un alma inmortal en las Escrituras hebreas, sí encontramos el término alma utilizado en las traducciones al español. La palabra que se traduce con mayor frecuencia del hebreo como «alma» es nephesh. Según el Léxico Hebreo y Arameo del Antiguo Testamento, nephesh puede significar, entre otras cosas, «aliento», «ser viviente» o «vida».
La perspectiva hebrea aquí es que los seres humanos se convirtieron en seres vivos cuando Dios les sopló aliento de vida. Cuando morían, el aliento se detenía y la conciencia terminaba.
Encontramos referencias al espíritu en el hebreo, pero ¿es lo mismo que un alma inmortal? Por ejemplo:
1 Samuel 1:15 (Reina Valera 1960)
Y Ana le respondió diciendo: No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu [ruach]; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma [nephesh] delante de Jehová.La palabra traducida aquí como «espíritu» (ruach) puede significar «brisa», «viento» o «aliento». ¿Significa eso que tenemos un espíritu dentro de nosotros, y es lo mismo que un alma? En este caso, Ana simplemente está expresando un estado de ánimo afligido. Esto queda claro en la Nueva Traducción Inglesa de la Biblia: «Pero Ana respondió: “¡No es así, mi señor! Sino que estoy bajo excesivo estrés”».
La palabra ruach puede significar diferentes cosas en diferentes contextos; por ejemplo, viento o el aire que respiramos. También puede ilustrar la idea de un poder animador o, en raras ocasiones, el proceso de pensamiento de una persona. Sin embargo, no transmite la idea de almas inmortales individuales.
Salomón habla de la experiencia de la muerte, que es compartida por todas las criaturas; los seres humanos y los animales enfrentan el mismo destino cuando el aliento se acaba—la muerte.
Eclesiastés 3:19 (RVA-2015)
Porque lo que ocurre con los hijos del hombre y lo que ocurre con los animales es lo mismo: Como es la muerte de estos, así es la muerte de aquellos. Todos tienen un mismo aliento; el hombre no tiene ventaja sobre los animales porque todo es vanidad.Desde sus primeros capítulos, la Biblia describe la muerte de manera similar:
Génesis 3:19 (RVA-2015)
«Con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste tomado. Porque polvo eres y al polvo volverás».Eclesiastés 9:5 (RVA-2015)
Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos no saben nada ni tienen más recompensa, pues la memoria de ellos es puesta en el olvido.En estas escrituras vemos que la visión hebrea de la muerte era que la vida termina cuando el aliento abandona el cuerpo; funcionamos como seres psicofísicos con el poder de la inteligencia y estamos construidos a partir de los elementos de la tierra. Después de la muerte, volvemos a este estado original de la tierra.
El Cielo y el Infierno
¿Cómo se relacionan los conceptos del cielo y el infierno con las enseñanzas bíblicas sobre la vida después de la muerte?
La idea de un lugar de tormento continuo está tan extendida en las religiones y culturas del mundo que la palabra «infierno» evoca inmediatamente una imagen determinada. Pero no proviene de la Biblia. El Interpreter’s Dictionary of the Bible (Diccionario del intérprete de la Biblia) dice lo siguiente: «En ninguna parte del Antiguo Testamento se considera la morada de los muertos como un lugar de castigo o tormento. El concepto de un «infierno de fuego» se desarrolló en Israel solo durante el período helenístico» (que comenzó en el siglo IV a. C.). Fue entonces cuando muchas ideas religiosas y filosóficas griegas cobraron influencia en toda la región. La Enciclopedia de las religiones del mundo de Merriam-Webster señala que «muchos aspectos formales de la religión helenística . . . persisten en las tradiciones judía y cristiana actuales».
En este grabado en madera de Gustav Doré de 1866, que aparece en las ediciones impresas del Infierno de Dante, el poeta romano Virgilio guía a Dante en un recorrido por el infierno.
En el Nuevo Testamento, hay tres palabras que se traducen como «infierno» (gehenna, hades y tartaroo), ninguna de las cuales se refiere en la Biblia a un lugar de tormento para las almas inmortales.
Conceptos erróneos similares se han asociado a las ideas sobre el cielo. El apóstol Juan afirma claramente que solo un individuo ha ascendido al cielo.
Juan 3:13 (RVA-2015)
Nadie ha subido al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del Hombre.Después de su resurrección, Jesús habló con María Magdalena:
Juan 20:17 (RVA-2015)
Jesús le dijo: «Suéltame porque aún no he subido al Padre. Pero ve a mis hermanos y diles: “Yo subo a mi Padre y Padre de ustedes, a mi Dios y Dios de ustedes”».Además de mostrar que Cristo resucitó primero y ascendió al cielo después, este pasaje identifica el cielo como la morada de Dios.
Así que, con estas referencias como base, se establece la existencia del cielo, pero no vemos a nadie, ni siquiera a Cristo, ir directamente al cielo después de la muerte.
La resurrección de Cristo es una creencia fundamental del cristianismo, pero ¿qué les sucede a todos los demás?
1 Corintios 15:20-23 (RVA-2015)
Pero ahora, Cristo sí ha resucitado de entre los muertos, como primicias de los que durmieron. 21 Puesto que la muerte entró por medio de un hombre, también por medio de un hombre ha venido la resurrección de los muertos. 22 Porque así como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados. 23 Pero cada uno en su orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.¿Son solo los que han sido salvos los que resucitarán? ¿Hay que ser una buena persona, vivir una vida cristiana o creer en algo específico?
Hechos 24:15 (RVA-2015)
Tengo esperanza en Dios, la cual ellos mismos también abrigan, de que habrá resurrección de los justos y de los injustos.Apocalipsis 20:12 (RVA-2015)
Vi también a los muertos, grandes y pequeños, que estaban de pie delante del trono, y los libros fueron abiertos. Y otro libro fue abierto, que es el libro de la vida. Y los muertos fueron juzgados a base de las cosas escritas en los libros, de acuerdo a sus obras.Estas referencias ilustran que la resurrección es para todos los que han vivido, sin importar quién sea, en qué crea o qué haya hecho—ya sea bueno o malo.
Juan 5:28-29 (NBLH - Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy)
No se queden asombrados de esto, porque viene la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán Su voz, 29y saldrán: los que hicieron lo bueno, a resurrección de vida, y los que practicaron lo malo, a resurrección de juicio.Pero, ¿qué significa «juicio»? ¿Resucitarán algunas personas solo para ser condenadas por cómo vivieron? Para encontrar la respuesta a esta pregunta es necesario comprender el contexto y saber más sobre el tema de la resurrección.
Resurrección(es)
Basándonos en los fundamentos que hemos establecido hasta ahora, vemos que el fin de la vida física corresponde al fin de todos los aspectos del ser vivo. Pero según la Biblia, allí no es donde termina todo. Las siguientes escrituras apuntan a una resurrección a la vida:
1 Samuel 2:6 (RVA-2015)
«El SEÑOR hace morir y hace vivir. Él hace descender al Seol y hace subir».Isaías 26:19 (RVA-2015)
Tus muertos volverán a vivir; los cadáveres se levantarán. ¡Despierten y canten, oh moradores del polvo! Porque tu rocío es como rocío de luces, y la tierra dará a luz a sus fallecidos.Ezequiel 37:4-6 (RVA-2015)
Entonces me dijo: «Profetiza a estos huesos y diles: “Huesos secos, oigan la palabra del SEÑOR. Así ha dicho el SEÑOR Dios a estos huesos: ‘He aquí, yo hago entrar espíritu en ustedes, y vivirán. Pondré tendones sobre ustedes, haré subir carne sobre ustedes, los cubriré de piel y pondré espíritu en ustedes; y vivirán. Y sabrán que yo soy el SEÑOR”».(Vale la pena señalar que el último pasaje, de Ezequiel, no solo profetiza una resurrección futura, sino que también sirve como metáfora de la restauración final por parte de Dios de la antigua nación de Israel después de que fuera llevada al cautiverio unos siglos antes de la época de Cristo).
A lo largo de las Escrituras se nos dice que Dios resucita de la tumba a los muertos. Podemos experimentar la muerte y volver a la vida. El siguiente pasaje de los Apócrifos refleja la comprensión judía en la época de Cristo:
2 Macabeos 7:9 (Dios Habla Hoy, 1996)
Pero él [un joven que estaba siendo torturado], exhalando el último suspiro, dijo: «Tú, criminal, nos quitas la vida presente. Pero el Rey del mundo nos resucitará a una vida eterna a nosotros que morimos por sus leyes».En estas fuentes históricas y del Antiguo Testamento vemos que la idea de la resurrección después de la muerte estaba bien establecida en el mundo judío.
Al pasar a los Escritos Apostólicos, o Nuevo Testamento, vemos que las tradiciones y opiniones comúnmente aceptadas por la comunidad judía de la época no han cambiado. Jesús también habla de la resurrección.
Marcos 12:25 (RVA-2015)
[Jesús respondió a los saduceos:] «Porque cuando resuciten de entre los muertos no se casarán ni se darán en casamiento sino que son como los ángeles que están en los cielos».Aquí Jesús refuta las preguntas planteadas por un grupo que intentó involucrarlo en un debate sobre la tradición matrimonial del levirato (Deuteronomio 25:5). En respuesta, Jesús afirma la resurrección de entre los muertos y aclara que aquellos que resucitan como seres espirituales reciben cuerpos como los de los ángeles y no se casan, lo que implica que el cuerpo espiritual no tiene género.
El relato del Evangelio de Juan proporciona más detalles sobre la resurrección a la vida eterna, cómo funciona y qué se requiere para participar en ella.
Juan 6:40, 44 (RVA-2015)
«Esta es la voluntad de mi Padre: que todo aquel que mira al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y que yo lo resucite en el día final. [...] Nadie puede venir a mí a menos que el Padre que me envió lo traiga; y yo lo resucitaré en el día final».Juan 3:16 (RVA-2015)
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda mas tenga vida eterna.Junto con una referencia a la resurrección, vemos que la vida eterna se identifica como el pleno potencial de los seres humanos en el plan de Dios. También encontramos una afirmación de que solo Dios puede llamar a las personas a una relación única con Él, ya sea en esta vida o después de resucitar en el futuro.
Juan 6:54 (RVA-2015)
El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final.Juan 11:25–26 (RVA-2015)
Jesús le dijo: «Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí no morirá para siempre. ¿Crees esto?».Varias de las referencias bíblicas que hemos visto hasta ahora insinúan más de una resurrección. Vale la pena explorar esto más a fondo.
La Biblia describe un orden para la resurrección. Como hemos señalado anteriormente, 1 Corintios 15:22-23 nos dice que Cristo resucitó primero; a continuación, aquellos que han sido llamados a una relación con Él resucitarán para la vida eterna. Pablo amplía esta idea en su primera carta a los tesalonicenses.
1 Tesalonicenses 4:13-17 (RVA-2015)
Tampoco queremos, hermanos, que ignoren acerca de los que duermen, para que no se entristezcan como los demás que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, de la misma manera Dios traerá por medio de Jesús, y con él, a los que han dormido. Pues les decimos esto por palabra del Señor: Nosotros, que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, de ninguna manera precederemos a los que ya durmieron. Porque el Señor mismo descenderá del cielo con aclamación, con voz de arcángel y con trompeta de Dios; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivimos y habremos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para el encuentro con el Señor en el aire; y así estaremos siempre con el Señor.Este pasaje se cita a veces para decir que los cristianos van al cielo al morir, pero esto se refiere al regreso de Cristo desde el cielo a la tierra en su segunda venida. Para los creyentes que estén vivos en ese momento, habla de un cambio de estado físico a espiritual, sin experimentar la muerte. Se encontrarán con Él «en el aire» cuando descienda y se le unan aquellos que hayan muerto en la fe y hayan resucitado a la vida espiritual inmediatamente antes que los creyentes que aún estén vivos.
Pero, ¿qué pasa con todos aquellos que nunca tuvieron la oportunidad en esta vida de conocerlo y seguirlo? Los apóstoles llegaron a comprender que a la resurrección de los creyentes le sigue una segunda resurrección —esta vez de, o para, juicio— un tiempo para establecer una relación con Dios y aprender a vivir según su camino.
Juan 5:28-29 (NBLH)
No se queden asombrados de esto, porque viene la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán Su voz, y saldrán: los que hicieron lo bueno, a resurrección de vida, y los que practicaron lo malo, a resurrección de juicio.Más Sobre el Juicio
La Biblia indica que hay diferentes momentos de juicio. Aquellos llamados a una relación con Dios en esta vida (Juan 6:44) no solo deben creer en Cristo, sino que también son juzgados o evaluados según su dedicación a seguir el camino de Dios y adoptar la mente amorosa y compasiva de Cristo.
1 Pedro 4:17 (RVA-2015)
Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios. …Apocalipsis 20:12 (RVA-2015)
Vi también a los muertos, grandes y pequeños, que estaban de pie delante del trono, y los libros fueron abiertos. Y otro libro fue abierto, que es el libro de la vida. Y los muertos fueron juzgados a base de las cosas escritas en los libros, de acuerdo a sus obras.Pero juicio puede ser un término confuso. Para mayor claridad, vale la pena señalar que el juicio, en un contexto bíblico, no suele sugerir una escena de tribunal con el objetivo de condenar y castigar a los transgresores. Puede ser útil pensar en él más bien como una oportunidad para corregir las cosas—para erradicar la opresión y la injusticia, lo que da como resultado un mundo gozoso, justo y pacífico. Un par de ejemplos de la Biblia sirven para ilustrar el tipo de juicio que inspira Dios.
Salmo 72:1-4 (RVA-2015)
Oh Dios, da tus juicios al rey, y tu justicia al hijo del rey. Él juzgará a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud. Los montes producirán paz para el pueblo; y las colinas, justicia. Juzgará a los pobres del pueblo; salvará a los hijos del necesitado y quebrantará al opresor.Salmo 96:10-13 (RVA-2015)
Digan entre las naciones: «¡El SEÑOR reina! Ciertamente ha afirmado el mundo y no será movido. Juzgará a los pueblos con rectitud». ¡Alégrense los cielos, y gócese la tierra! ¡Ruja el mar y su plenitud! ¡Regocíjese el campo y todo lo que hay en él! Entonces cantarán con júbilo todos los árboles del bosque delante del SEÑOR, pues él viene. Porque él viene para juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia y a los pueblos con su verdad.Aquellos que han sido llamados a una relación con Dios y que se han comprometido a formar parte de la familia de Dios hoy en día, tienen así la oportunidad de vivir de acuerdo con el propósito de Dios—un proceso de reconciliación, aprendizaje, práctica, evaluación y aceptación. Aquellos que insisten en rechazar a Dios, después de haberles sido dada esta oportunidad, serán a su vez rechazados por Él, sometiéndose así al juicio en el sentido más tradicional.
El mensaje para aquellos que eligen seguir a Cristo en esta vida es, por lo tanto, sumamente esperanzador y alentador.
Juan 3:14-16 (RVA-2015)
«... así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado para que todo aquel que cree en él tenga vida eterna. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda mas tenga vida eterna».Sin embargo, como señalan otros pasajes, Jesús no murió solo por aquellos que llegarían a creer en Él en esta vida. Fijémonos en la frase entre paréntesis del siguiente pasaje:
Apocalipsis 20:4-5 (RVA-2015)
Y vi tronos; y se sentaron sobre ellos, y se les concedió hacer juicio... Ellos volvieron a vivir y reinaron con Cristo por mil años. Pero los demás muertos no volvieron a vivir, sino hasta que se cumplieran los mil años. Esta es la primera resurrección.El versículo 4 hace referencia a un período de mil años, durante el cual Cristo dirigirá una restauración completa de la tierra (Lucas, uno de los escritores del Nuevo Testamento menciona esa restauración en el libro de los Hechos, señalando que Jesús «debe permanecer en el cielo hasta el tiempo de la restauración universal que Dios anunció hace mucho tiempo por medio de sus santos profetas» [Hechos 3:21]); Después de esos mil años, a menudo denominados el Milenio, todos los que hayan vivido alguna vez resucitarán y tendrán la oportunidad de volver a vivir.
¿Se le está acabando el tiempo?
¿Debe uno convertirse al cristianismo en esta vida o sufrir castigo eterno en la próxima? No, según la Biblia.
A quienes formen parte de lo que es, por tanto, una segunda resurrección, se les dará un cuerpo físico para su juicio —su oportunidad de aprender y seguir los caminos de Dios— en este mundo restaurado, que estará lleno de equidad y sin opresión como resultado del justo juicio de Dios. El propósito de Dios es que la humanidad y toda la creación se reconcilien con Él mientras establece la justicia en la tierra.
En los Salmos encontramos referencias adicionales a los juicios justos de Dios. Por ejemplo,
Salmo 119:137-138 (RVA-2015)
Justo eres tú, oh SEÑOR, y rectos son tus juicios. Has ordenado tus testimonios en justicia y en completa fidelidad.
Dios establecerá un reino de justicia y rectitud, que todos los que han vivido alguna vez resucitarán para experimentar.
Apocalipsis 20:11-15 (RVA-2015)
Vi un gran trono blanco y al que estaba sentado sobre él, de cuya presencia huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar fue hallado para ellos. Vi también a los muertos, grandes y pequeños, que estaban de pie delante del trono, y los libros fueron abiertos. Y otro libro fue abierto, que es el libro de la vida. Y los muertos fueron juzgados a base de las cosas escritas en los libros, de acuerdo a sus obras. Y el mar entregó los muertos que estaban en él, y la Muerte y el Hades entregaron los muertos que estaban en ellos; y fueron juzgados, cada uno según sus obras. Y la Muerte y el Hades [es decir, la tumba] fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda, el lago de fuego. Y el que no fue hallado inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.Este período dará tiempo a todos para aprender los caminos que conducen a la vida eterna y para vivir en relación con Dios. Después de esto, serán juzgados, o evaluados, en función de su respuesta. Cada persona tendrá la oportunidad de rendir cuentas de sus propias decisiones, ya sea que rechacen o acepten su llamado personal a formar parte de la familia de Dios, sus hijos.
Pero su esperanza es que todos acepten ese llamado.
2 Pedro 3:9 (RVA-2015)
El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; más bien, es paciente para con ustedes porque no quiere que nadie se pierda sino que todos procedan al arrepentimiento.Mateo 18:14 (RVA-2015)
Así que, no es la voluntad de su Padre que está en los cielos que se pierda ni uno de estos pequeños.El concepto general que se repite a lo largo de toda la Escritura es la intención de que cada ser humano conozca el camino de vida de Dios en el momento en que Él determine que es adecuado para cada uno. Todos serán invitados a tener una relación con el Creador en un momento único y tendrán la oportunidad de alcanzar la vida eterna.
¿Por qué la vida eterna?
La narrativa bíblica define el propósito de toda la creación: Dios y Cristo están desarrollando una gran familia para vivir según los caminos de amor que el mismo Jesús ejemplificó.
Romanos 8:29 (RVA-2015)
Sabemos que a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo a fin de que él sea el primogénito entre muchos hermanos.La labor de crear esta familia extendida comienza con seres humanos físicos que aprenden y crecen para reflejar el carácter de Dios, comprendiendo y practicando los caminos que conducen a la paz y la justicia.
Romanos 8:19-21 (RVA-2015)
Pues la creación aguarda con ardiente anhelo la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación ha sido sujetada a la vanidad, no por su propia voluntad sino por causa de aquel que la sujetó, en esperanza de que aun la creación misma será librada de la esclavitud de la corrupción para entrar a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.Todos los seres humanos que han vivido —sin importar quiénes fueran, su origen nacional, sus creencias o su forma de vida— tendrán la oportunidad de recibir el llamado de Dios y ser transformados en seres eternos, pasando a formar parte de la familia de Dios para siempre.
Hebreos 2:5–8, 10–13 (RVA-2015)
Porque no fue a los ángeles a quienes Dios sometió el mundo venidero del cual hablamos. Pues alguien dio testimonio en un lugar diciendo: «¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre, para que tengas cuidado de él? Le has hecho por poco tiempo menor que los ángeles;le coronaste de gloria y de honra; todas las cosas sometiste debajo de sus pies» . . . Pero ahora no vemos todavía todas las cosas sometidas a él. […] Porque le convenía a Dios —por causa de quien y por medio de quien todas las cosas existen— perfeccionar al Autor de la salvación de ellos, por medio de los padecimientos, para conducir a muchos hijos a la gloria. Pues tanto el que santifica como los que son santificados, todos provienen de uno. Por esta razón, él no se avergüenza de llamarlos hermanos diciendo: «Anunciaré a mis hermanos tu nombre; en medio de la congregación te alabaré». ... Y otra vez: «He aquí, yo y los hijos que Dios me dio».Al reunir los diversos pasajes bíblicos sobre el tema, podemos ver el futuro alentador que Dios ha planeado para toda la humanidad.